Psicólogo San Sebastián de los Reyes

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10 emociones positivas importantes

10 emociones positivas importantes

La estadounidense Barbara Fredrickson, Doctora en Psicología que ganó el premio Highest templeton prize in Positive Psychology, describió tras varios años de investigación las diez emociones positivas más importantes que afectan de manera directa al bienestar de los seres humanos.

Estas diez emociones positivas son:

La alegría
Se da instantáneamente, cuando nos encontramos en ambientes familiares en los que nos sentimos seguros, y en momentos que nos parecen ideales y perfectos como cuando recibimos una sorpresa agradable o nos encontramos junto a personas a las que queremos. Esto nos hace sentir que estamos justo donde tenemos que estar y las cosas van como deberían ir.

La gratitud
Es una emoción que sentimos cuando tenemos la sensación de que alguna persona, ya sea un amigo o profesor o vecino o familiar, ha hecho más de lo que debería hacer por nosotros. La gratitud nos hace abrir nuestro corazón al tiempo que crea en nosotros una genuina reciprocidad que nos hace querer hacer algo por la persona que ha hecho tanto por nosotros.

La serenidad
Al igual que en el caso de la alegría surge en ambientes que nos resultan seguros y familiares. Pero es algo más relajado y sutil que aparece cuando nos encontramos plenamente conscientes de lo que estamos viviendo.

El interés
Esta emoción es un “estado elevado” en el que nos encontramos cuando nos llama la atención algo que es nuevo que nos fascina, inspira y provoca curiosidad. Y el interés pone frente a nosotros en ocasiones retos nuevos que nos sirven para aumentar y mejorar nuestras propias habilidades. Esto es algo que nos hace sentir realmente vivos, así como vigorizados y despiertos.

La esperanza
Siempre existe una “excepción que confirma la regla”. Las emociones positivas normalmente se dan en aquellos ambientes que nos parecen familiares y seguros (como hemos comentado con la serenidad y la alegría). Y la excepción a esta regla se da con la esperanza, que sentimos cuando pasamos por malos momentos o por dificultades. La esperanza nos ilumina y nos refuerza en la creencia de que todo puede cambiar e ir mejor.

El orgullo
Esta es una emoción, catalogada como “de autoconciencia”, a la que en algunas ocasiones se le dan connotaciones negativas como las que tiene la soberbia. Pero si se sabe mantener el equilibrio entre orgullo y humildad, nos ayuda a reconocer esos logros que hemos alcanzado esforzándonos de verdad y trabajando duro.

La diversión
Esta emoción surge con las cosas que nos recrean, nos hacen reír, nos mantienen entretenidos… A menudo se da de manera espontánea y hace que cambiemos o mejoremos la perspectiva en la que vemos las cosas.

La inspiración
La aparición de esta emoción aporta un aire fresco que nos lleva a poner en marcha nuestra mente y sentirnos creativos, motivados y con imaginación. Cuando algo nos motiva dispara nuestra atención y le da calidez a nuestro corazón.

El asombro
Nos asombramos cuando somos conscientes de encontrarnos ante algo que es mucho más grande que uno mismo. Un ejemplo de esto es el contemplar un atardecer o amanecer, observar el cielo lleno de estrellas o una aurora boreal, o al tomar en nuestros brazos a un recién nacido. La belleza de estos momentos nos llenan de energía.

El amor
Hemos dejado para el final una de las que pensamos casi siempre cuando se habla de emociones, la que suele darse casi con más frecuencia, y que además suele abarcar el resto de emociones. La reacción que el amor provoca en nuestro cuerpo aumenta los niveles de progesterona y oxitocina, provocando un descenso en el nivel de estrés y un aumento en la sensación de bienestar. Eso hace que tanto nuestra calidad de vida como nuestra salud se vean mejoradas.

Cómo cultivar estas emociones
Un primer paso para cultivar emociones positivas es analizar los pensamientos y las acciones que nos hacen sentirlas. Si los tenemos muy claros, pueden ser un recurso a utilizar cuando nos haga falta sentirnos bien o calmados. Otra manera de hacerlo es tener en el móvil, la tablet o el ordenador archivos que nos hagan sentir esas emociones (pueden ser frases célebres, fotos de lugares visitados o personas cercanas, libros o música) y a los que podamos recurrir para mejorar nuestro estado emocional.