Psicólogo San Sebastián de los Reyes

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Anhedonia: la vida sin placer

Anhedonia: la vida sin placer

¿Cuántas veces nos hemos sentido sin ganas de hacer nada, sintiendo que todo es siempre lo mismo, e incapaces de sentir placer con lo que antes nos encantaba o con las actividades que normalmente nos agradaban? Esto es la Anhedonia, un síndrome que nos anestesia de manera que no sentimos los estímulos positivos que nos provocan placer.

Diferentes investigadores apuntan a que la causa la anhedonia puede encontrarse en un desajuste del sistema de recompensa en el cerebro, que es el que se encarga por ejemplo de hacernos sentir satisfacción cuando comemos o cuando tenemos relaciones sexuales.

Este síndrome, más que un trastorno está considerado un síntoma que avisa de estar padeciendo, o cerca de padecer, un trastorno de tiempo emocional o mental como puede ser la depresión, o una adicción como el alcoholismo o la drogadicción, de manera que no se disfruta de las sensaciones de placer que no estén relacionadas con el consumo de estas sustancias.

Otra posible causa de la anhedonia pueden ser los efectos secundarios de algunos medicamentos.

Este síndrome afecta a todos los ámbitos de la vida, y puede también afectar a uno o a varios. Así, puede encontrarse personas que tienen anhedonia respecto a las relaciones sociales, hacia el placer sexual, e incluso se ha descubierto recientemente por parte de investigadores españoles una anhedonia musical, debido a la cual no se puede sentir emoción con una melodía aunque se sienta placer en otras actividades.

Cómo se trata la anhedonia
Antes de tratar la anhedonia, en primer lugar hay que identificar su origen o causas y tratarlas, ya que al ser a menudo un síntoma de un trastorno más serio se debe determinar antes la patología y tratarla de manera adecuada. Así, el paciente irá recuperando la capacidad de sentir placer.

En algunos casos este síndrome tiene su origen en una mala situación a nivel personal, sentimental, económico, laboral o familiar, de manera que la capacidad de tener sensaciones placenteras se ve detenida temporalmente debido a las preocupaciones. Cuando es así, debe resolverse en primer lugar esta situación para poder relajarse y sentir de nuevo los aspectos positivos de la vida.